Lo que no se ve es lo importante, por lo que no se ve sucede lo que vemos.

Buena parte de la gente dedica mucho tiempo imaginando como será el mundo, como serán nuestras relaciones personales y como será nuestro futuro profesional. Otro tanto expone mucho oportunismo en los vaticinios, mostrando la superioridad de sus herramientas, jugando al experto o sugiriendo ideas sacadas de la revista Muy Interesante. En un tiempo de futuro incierto para muchos trabajadores y muchas empresas, es esencial que el tono y el contenido de todos los mensajes sean más sensibles que nunca.

Vengo leyendo mucho sobre el “new normal”, una frase que muy posiblemente naciera post ataque a las Torres Gemelas, usada en la crisis financiera del 2008, volvió a usarse en la actualidad ante la realidad alterada por el Coronavirus. Según Roger McNamee (inversor y escritor del libro The New Normal: Great Opportunities in a Time of Great Risk), la nueva normalidad es un momento de posibilidades sustanciales si se está dispuesto a cumplir las nuevas reglas a largo plazo. En la nueva normalidad, es más importante hacer las cosas bien que sucumbir a la tiranía de la urgencia.

A modo personal creo que desde hace mucho tiempo vivimos crisis tan graves como la del Coronavirus, solo que están ahí, ocultas. A nivel corporativo, y en linea con la primera ley del comportamiento organizacional de Craig Larman: “Las organizaciones están implícitamente optimizadas para evitar el cambio del status quo de las posiciones y estructuras de poder de los mandos medios y de primera línea y de especialistas”. A nivel social vivimos con enormes tasas de desocupación, pobreza, muertes por problemas coronarios por stress, vivimos con miles de muertes por accidentes de tránsitos, con miles de enfermos de cáncer o con flagelos como el de los femicidios. El covid provocó un stop del mundo como nunca antes, pero creo también que así como el ser humano se adapta a las circunstancias también tiene una gran capacidad de bloquear situaciones traumáticas o de stress y por tal motivo no soy de quienes creen que todo sera (muy) diferente.

Y voy a explicar porqué.

Este virus reveló ciertas circunstancias de fragilidad de gobiernos y empresas, sin distinguir entre primer y tercer mundo, derechas e izquierdas. Desnudó que muchas compañías no estaban preparadas para operar en las condiciones que el siglo XXI requiere, y también expuso el alto nivel de vulnerabilidad de muchos empleos. Y no solo eso, toda esta etapa traerá acarreadas no solo crisis económicas en todas partes del mundo, sino un sinfín de crisis emocionales en un porcentaje grande de personas.

Pero esto que quedó expuesto es tan solo una parte de la realidad, una parte muy chiquita.

En países como Argentina diariamente existen millones de personas excluidas, por una causa o por otra. Personas que viajan kilómetros para llegar a su colegio, personas que viajan kilómetros a buscar agua, personas que viven en cercanías de contaminaciones, personas vulnerables expuestas al virus y otros males, y podría estar todo el dia escribiendo. Incluso sin salir de Linkedin existen muchas personas excluidas de puestos laborales por la edad.

Porque creo que poco va a cambiar? Porque problemas hubo siempre, pero mirábamos para otro lado. Ojala me equivoque y sea una nueva etapa de cambios que traigan soluciones para una gran mayoría de la gente y no solo para la gente mas tecnológica.

Los cambios (o hábitos) tecnológicos, bienvenidos sean. Algunos cambios arrancaron durante el confinamiento, con soluciones que ya deberían ser commodities. Muchas empresas salieron a buscar soluciones de VDI o de Colaboración de forma vertiginosa, o como verán mas abajo, la cámara de diputados de Argentina instaló un sistema de video walls para tener sesiones de forma remota.

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Pero sinceramente no creo que esta sea la forma de Transformación que uno espera. Si un usuario tiene acceso remoto a su PC pero sigue necesitando imprimir un documento para firmarlo, no cuenta como Transformación Digital.

La foto del recinto de la cámara baja, es un claro ejemplo de que simplemente se esta adaptando “lo establecido” a la nueva actualidad. Senadores y Diputados presentan una alta tasa de ausentismo a sesiones, y recién ahora idearon algo para poder sesionar de forma remota. Sin embargo miles de otros despachos públicos siguen sin actuar. Yo mismo necesito apostillar un documento en cancillería y no puedo porque se encuentra sin atención al publico. Y es en esto donde si creo que existirán posibilidades de cambiar lo previamente establecido.

A excepción de comercios, transporte, construcción y algunos otros rubros excluidos, el coronavirus evidenció que gran parte de los trabajos que se realizan presencialmente, podrían ser llevados a cabo de forma remota y una gran cantidad de procesos completamente analógicos que requieren digitalizarse. No por casualidad la industria de la Salud en plena pandemia experimentó un alza en proyectos de Telemedicina.

Por otra parte el coronavirus trajo para quedarse el modelo de analítica en tiempo real, donde empresas y gobiernos toman decisiones desde modelos estadísticos, y los medios hacen eco de datos recogidos en todas partes del mundo y exponen a lectores y televidentes Tableros y Reportes con el fin de graficar la actualidad de la situación. Nunca jamas se había experimentado tanta Toma de Decisiones a partir de datos.

Desde el lado que nos toca a los tecnológicos, para poder cambiar el paradigma establecido, no es suficiente con dar acceso remoto a un empleado, es necesario comprender cuales son las necesidades de la población y trabajar en serio para que la transformación digital llegue a donde antes no llegaba. Un claro ejemplo es evitar lo que paso con la cola de los jubilados en abril o la espera para cobrar el IFE la primera semana de mayo.

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Hay un gran desafío por delante. No quiero quedar mal con amigos y clientes bancarios, pero realmente veo que muchos sistemas están pensando por gente tecnológica a la que le es fácil tener una clave alfanumérica con caracteres especiales y MFA, pero para una persona de mas 65 años donde la memoria, la vista o el oído ya no los acompaña es muy difícil recordar cosas complejas o incluso seguir al bot de reconocimiento facial para el enrolamiento biométrico. Muchos sistemas de uso habitual, están pensados para un publico con un cierto nivel de educación y hasta con un cierto nivel de conocimientos. Sin ir a mas, una persona que trabaja por fuera de lo digital, donde eventualmente su única relación con la tecnología es el celular, muy posiblemente ni siquiera entienda la definición de la palabra alfanumérica.

Dicho todo esto, si creo que el covid19 va a modificar cosas. Así como el fraude Enron impuso las reglas SOX o el atentado de las Torres Gemelas modifico por completo la seguridad aeroportuaria, esta crisis va a generar disparadores en muchos ámbitos sociales.

Existen tendencias (que ya existían) que van a ser potenciadas. Como el caso de la telemedicina, una realidad que va a ampliar su presencia, los hábitos de compra se van a tornar cada vez mas electrónicos, la logística (de vital importancia) enfrenta un desafío en materia de profesionalización de rutas/seguimiento entre otras cosas, la manufactura cambiara la producción de escala yendo lentamente hacia una producción personalizada y a demanda. Y para finalizar, creo que el mundo dio cuenta de lo sabia que es la naturaleza. En tan poco tiempo hemos visto un saneamiento natural de los canales de Venecia o animales recuperar su territorio. Puede ser esta una posibilidad para tomar consciencia y apalancar proyectos ecológicos? Creo que si.

Toda crisis viene para dejarnos una enseñanza. Ojala que esta crisis pueda dejarnos como enseñanza que existen formas de hacer las cosas de una manera empática, sustentable, colaborativa y solidaria. Y si llegaste hasta acá, gracias por leerme.

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